Focalizando esfuerzos

Focalizando esfuerzos

Sí, te debo mil explicaciones, lo sé. Desde mi último post en el blog ya han pasado 6 semanas, algo exagerado teniendo en cuenta que mi frecuencia de publicaciones siempre había sido semanal. Te voy a ser sincero y, después de conseguir mi reto de publicar cada semana durante mi primer año como blogger empedernido, ahora me he relajado. No obstante, mi actividad en redes sociales sigue siendo la misma, con Twitter como mi gran favorita, tal y como ya sabrás 🙂 No se trata de bajar el listón Perdona, no creo que la mejor palabra para justificar mi ausencia en el blog sea “relajado”, sino más bien es una cuestión de optimizar esfuerzos. En todo este tiempo que mi blog ha pasado huérfano, he estado unos días de vacaciones (necesarios) y otros días liado (para variar) con otros proyectos que tengo en mente, uno de ellos es Territorio Directivo, un blog nicho que he abierto a modo experimento para trabajar unas KeyWords muy concretas y experimentar con Google Adsense. Según su éxito puede que te adelante en un futuro post la evolución de los resultados. 😉 Y bien, ahora que ya he cumplido el reto de publicaciones (sí, soy así de cabezón) te adelanto que mi frecuencia se verá reducida. Antes tampoco es que me viera obligado a publicar “porque tocaba” (bueno sí que tuve un par de veces esta sensación), pero ahora necesito focalizar esfuerzos si quiero que mis pasos sean firmes en cada uno de mis proyectos. A lo largo de estos últimos años (¿será madurez?) he podido darme cuenta de que no se puede estar...
Voy a pasármelo bien

Voy a pasármelo bien

Hay quien dice que la vida es como una montaña rusa, con sus altos y bajos, y alguna que otra vuelta. A lo largo de este recorrido nos cruzamos con mucha a gente que nos marcará más o menos, adquiriremos conocimientos, nos plantearemos retos, nos emocionaremos… y, bueno, tendremos algún susto también. Al final, todo lo archivaremos en momentos, así que el objetivo en este camino es recopilar más buenas experiencias que malas. La pregunta es… ¿cuánto tiempo dedico en aquello que realmente me gusta, tengo talento o puedo desarrollarme sin dificultades? O, mejor aún, ¿cuánto tiempo gasto haciendo aquello que creo que debo hacer? Si la respuesta es muy poco tiempo, es que algo estamos haciendo mal. Tenemos que disfrutar de lo que hacemos en nuestro día a día y no tomar roles equivocados o tareas que no nos pertocan, tanto en el ámbito personal como en el profesional. No obstante, parece que a medida que nos hacemos mayores algunos caemos en el error de perder esa inquietud por disfrutar y pasarnoslo bien. Un día de playa puede ser maravilloso… o no Voy a poner un ejemplo. Para un niño, un día de playa es una gozada. Jugará toda la mañana con la arena haciendo castillos y rebozándose por la arena sin recibir broncas de sus padres por estar ensuciándose. Cuando le plazca, se meterá en el agua, y otra vez listo para ser rebozado; jugará a pelota, raquetas, etc. Y posiblemente caerá un helado del chiringuito después de comer. Vaya plan, ¿no? Ahora vamos a ponernos en la piel de los padres, o bueno no hace falta...
Cuestión de ambición

Cuestión de ambición

Dicen que quien la sigue la consigue, o más bien quien tiene atrevimiento, descaro… ¿incluso morro? (que no es lo mismo que ser un desvergonzado) Lo que está claro es que una persona con estos atributos, tendrá más posibilidades de llegar lejos y lograr los objetivos que se marque. Me considero una persona tímida, sobre todo ante lo desconocido, y eso puede hacer que a veces me pierda muchas cosas de la vida, al no demostrar realmente como soy. No obstante, poco a poco esa timidez ha ido quedando en un segundo plano, y ahora procuro no dejar de hacer cosas que me gustan. Posiblemente la “culpa” de que mi timidez haya perdido protagonismo se la debo a mi ambición. Sí, hoy se trata uno de esas entradas motivadoras y que de vez en cuando va bien recordar, ya que si tú no te valoras, difícilmente nadie lo hará por ti. Y es que, tal y como dijo la todo poderosa Coco Chanel… Para ser irremplazable, uno debe buscar siempre ser diferente Click To Tweet ¿Ambición o egoísmo? El problema viene cuando confundimos la ambición con el egoísmo, la avaricia o la codicia. Y últimamente me encuentro con situaciones o gente que así lo hacen. En mi opinión, algo bastante grave que incluso lo catalogaría de falta de respeto para aquellos que nos consideramos ambiciosos. La ambición no debería estar relacionada nunca con estos conceptos, ni con la envidia. Tampoco creo que la ambición vaya ligada con aquello de crecer indiscriminadamente. Quizás el problema es de los padres, y me explicaré. Muchas veces oímos a padres insistiendo a sus...